Que un cachorro pierda el apetito puede preocupar, y con razón. Las causas van desde algo tan simple como el estrés del cambio de hogar hasta problemas que requieren atención.
Posibles motivos
El cambio de pienso, la fase de dentición, el estrés o una pequeña indisposición pueden hacer que coma menos. También influye el ambiente: el ruido, las prisas o un comedero mal colocado.
Cuándo preocuparse
Si el rechazo de la comida dura más de un día, o aparece junto a vómitos, diarrea o decaimiento, conviene consultarlo con tu veterinario. En cachorros, pasar muchas horas sin comer puede afectar a sus niveles de azúcar.

