El bulldog francés es una raza encantadora, pero su morfología hace que tenga algunas necesidades de salud específicas que conviene conocer desde el principio.
A qué prestar atención
Las dificultades respiratorias por su hocico corto, la sensibilidad al calor, los problemas de piel en los pliegues y el cuidado de la espalda son los puntos a vigilar con esta raza.
- Evitar el ejercicio intenso en horas de calor.
- Limpiar e hidratar bien los pliegues de la cara.
- Controlar el peso para no forzar la espalda.
Prevención y seguimiento
Un seguimiento veterinario regular ayuda a detectar a tiempo cualquier problema respiratorio o articular. Con los cuidados adecuados, el bulldog francés es un compañero alegre y muy familiar.

